Durante el siglo XVIII se acentuó la decadencia de las letras españolas iniciada a finales del Barroco y en la que pueden distinguirse tres etapas:

1. Lucha contra el Barroco y toma de contacto con las estéticas francesas e italianas.

2. Neoclasicismo: movimiento literario de breve duración temporal, pero de características muy acentuadas bajo la influencia francesa:

-Regla de las tres unidades en el teatro (unidad de espacio, unidad de tiempo y unidad de acción; es decir, la obra ha de desarrollarse en un mismo escenario, en un período de tiempo bien marcado y debe contar un solo hecho principal).

-Proscripción de todo lo imaginativo y fantástico o misterioso.

-Separación radical de lo cómico y lo trágico.

-Predomino de los temas pastoriles en poesía.

3. Prerromanticismo, que surge como oposición frontal al Neoclasicismo.

Las figuras más destacadas de este siglo fueron el dramaturgo Leandro Fernández Moratín y los fabulistas Samaniego e Iriarte.